lunes, 27 de mayo de 2013

Atalanta, la cazadora


Una Atalanta de Guido Reni que tras haber sido abandonada en un bosque se convierte en una gran cazadora que se sabe capaz de competir con los hombres siendo más veloz que ellos convive con la aguadora de Goya, conversa en silencio con Laura, la hermana de Edvard Munch, ensimismada en su esquizofrenia de mirada perdida, mientras la Diana Cazadora de Rubens se pregunta qué leerá la mujer sentada en la cama de una Habitación de hotel, la gran obra de Hopper, cuya protagonista, no exenta de melancolía, sostiene entre las manos algo parecido a un libro: no es un breviario, no es una carta de amor, ni siquiera es su diario personal, es un horario de trenes que consulta mientras está instalada en su improvisado cuarto con las maletas aún sin deshacer. Es una mujer viajera…
Desde la mitología griega hasta las obras  más subversivas del arte contemporáneo, las mujeres han sido caracterizadas fuertes, activas, independientes, dominadoras o desafiantes, alejadas de los modelos sumisos y pasivos, complacientes, vencidas o esclavizadas.
Cazadoras, atletas, acorazadas, pintoras, guerreras, místicas, escultoras, amazonas, magas…insumisas que han dejado en la historia del arte huellas indelebles  que se sostienen en el tiempo como una fuente  inagotable de “empoderamiento” para la mujer.
Esta semana, los invito a que junto a nueve Musas emprendamos un recorrido alucinante sin orden cronológico por el vasto universo femenino recuperando a esas féminas y a sus icónicas representaciones…