jueves, 9 de mayo de 2013



Tal fue la  revolución que causó la fotografía erótica- el nacimiento de este arte llegó tímidamente de la mano de Lois Jacques Daguerre en 1839- que en el París del siglo XIX, una sociedad liberal respecto a la sexualidad, se produjo un gran revuelo en las clases altas, que pagaba grandes cantidades por deleitarse con estas obras de arte. Aunque la pornografía estaba perseguida y castigada, en general, la sociedad parisina era bastante tolerante al respecto, lo que permitió la proliferación de esta disciplina. Los teatros, a los que los hombres acudían en busca de aventuras eróticas, se convirtieron en el marco perfecto para el comercio de estas fotografías. Así, París se convirtió en el primer proveedor de fotografía erótica de Europa y el mundo.
Con el paso del tiempo, la fotografía erótica perderá gran parte de su exquisitez con el Boom de  las revistas de destape que cambiaron el envoltorio al cuerpo humano para el consumo de las masas.
Sin embargo,del otro lado, quedaron artistas que continuaron con el espíritu de la primera mitad de siglo, buscando acercarse más al arte pictórico con fotografía erótica cuidada, creando narraciones que pueden ser interpretadas por el receptor textualizando una historia desde lo visual, provistas de escenarios exquisitos y ambientaciones elegantes.

Comparto en este link  la obra de cuatro grandes artistas de la fotografía erótica que admiro profundamente.