miércoles, 17 de abril de 2013



Descubro el silencio en las líneas transparentes del día prescribiendo ante la minúscula levedad de la tarde.
Hay una palabra que quiere volverse pájaro, como yo…
A veces tengo la sensación de haberte encontrado antes, en un pequeño instante: es la sensación de un momento que renace en la punta de mis dedos mientras fabulo un verso siguiendo la estela de tu mirada.
Afuera, un torrente de tiempo me arrasa inclemente hacia las fauces del olvido y vos, que lograste vencer la tiranía de tus huesos y su muerte, dejas escapar un suspiro que se vuelve mi poema.
El reflejo que hace tu fantasma sobre mis hombros, genera piel nueva sobre mi rostro estático a contraluz, entonces me doy cuenta que desde hace tiempo te extrañaba y que ahora somos dos extraños, que se conocen desde siempre…






Del diario de Marguerite Yourcenar

Ardiendo con más fuegos. Animal cansado, un látigo de llamas me azota con fuerza las espaldas. He hallado el verdadero sentido de las metáforas de los poetas. Me despierto cada noche envuelta en el incendio de mi propia sangre. 
Se llega virgen...a todo