lunes, 15 de abril de 2013




Marguerite Yourcenar fue una escritora exquisita.
Hacer un recorrido por su obra es encontrarse con la poderosa vivencia literaria de una mujer sorprendente, dueña de una singular genialidad que la mantiene por siempre vigente en lo cánones de la literatura Universal.
Nació en Bruselas en 1803, fue novelista, dramaturga, poetisa y traductora.
En 1935 escribió uno de los libros más hermosos que he leído en mi vida. “Fuegos” dedicado enteramente al amor frustrado que Marguerite sentía por su editor.
La obra, magistral bajo  todo  concepto, se exterioriza como un lamento del corazón, manifestado en una serie de nueve relatos o más bien epílogos de las más intensas historias mitológicas de amor ideadas en la antigüedad, intercaladas con lastimeros destellos extraídos de un diario íntimo escrito por la misma Marguerite.
Fuegos es producto del amor mal correspondido, es como la caricia sobre una llaga, que aunque sea muy tierna, duele como el más grave de los desprecios; es un grito hacia el otro que no comprende que sólo el amor del desesperado es lo único que puede salvarle del más funesto de los destinos: el olvido.
Que imposible resulta no detenerse en la vorágine de ese juego fatal e insondable.
Salvarnos del olvido…

Esta semana Nueve Musas quiere recordar los fuegos de Yourcenar. Hablaremos del amor… ardua tarea la de simplificar sus contradicciones y su inalcanzable profundidad.
La idea es llegar a ninguna parte. Sólo evocar emociones que son comunes a todos nosotros, los amantes y porque no, poetizar los días de esta semana coincidiendo en el calmo solaz de una buena lectura.
Feliz lunes para todos. Que el día traiga su afán, sus luces y sus sombras y que el viaje sea bueno, por sobre todas las cosas, bueno...