viernes, 12 de abril de 2013

Condesa sangrienta


La “Comtesse sanglante” de Valentine Penrose, la “sangrienta dama roja” de Alejandra Pizarnik, murió a finales de Agosto, cuando Mercurio, convirtiéndose en el emperador del cielo, lo hace nefasto para aquellos que ha envenenado.
No había nadie. Murió al anochecer, abandonada por todos.
Sin cruz, sin luz...Ella, escoltada por prolongados gritos y gemidos, y cuyo tiempo aún no se ha acabado, vaga por las ruinas de Csejthe (...) Y si de toda esta nada, bebida como una copa de cielo negro, sorbida, desaparecida, sale al fin algo, ¡ay!, ¿qué será de ello?

Releo el final de la novela de Valentine Penrose varias veces y me estremece la sentencia de inmortalidad que la condesa tanto persiguió en vida.
Y pienso en Alejandra y en sus últimas palabras antes de emigrar a su esperada muerte
“No quiero ir nada más que hasta el fondo”
¿Acaso estás deambulando con la reina loca por oscuros paisajes, en dónde ella drena de tu sangre su inmortalidad y vos te empalagas de toda la muerte que pueda darte? Me pregunto, mientras me detengo en la perfecta y necesaria simbiosis entre nuestras luces y nuestras sombras. Y pienso en la locura del escritor, la de vagar por siniestros pasajes o por destellantes estepas luminosas tratando de sostenerse lo más lejos posible de las inertes geografías nevadas.
¿Cómo saberlo?
No. No hay forma de saberlo.
Hay complicidades en algunos negros silencios a los cuales no hay  acceso.






Gracias a todos por ésta semana junto a Nueve Musas y a Alejandra Pizarnik.
Les dejo un link en el cuál pueden leer su poesía completa:
http://sergiomansilla.com/revista/descargar/pizarnik__alejandra_-_poesia_completa.pdf
Es imperdible y también el de Santiago Caruso;  maravilloso artista argentino que ilustro la re- edición del año 2012 de “La condesa sangrienta” lanzada por los Libros del zorro rojo: 
http://www.santiagocaruso.com.ar/home.html

Gracias nuevamente y que sea un bello viernes de Abril para todos.